Día 8: Cascadas Secretas

Hoy tenemos 3 principales objetivos: Brúarfoss, Gjáin y Haifoss, mientras salimos lentamente del Oeste y ponemos rumbo hacia las Highlands, esa tierra Islandesa en medio de la nada con carreteras de piedra donde solo pueden pasar rústicos, volcanes, valles grises que se pierden de vista y donde existen innumerables tesoros escondidos.


Brúarfoss
Si quieres visitar Brúarfoss, escríbenos directamente ya que para llegar es bastante complicado de explicar, este sitio es muy poco frecuentado y aunque en algunos foros describen la ruta para llegar, es muy complicada, aún teniendo las coordenadas GPS. Se llega por un laberinto de calles de piedra hasta un pequeño espacio donde los pocos que frecuentan acostumbran a estacionarse, luego de allí hay que abrirse paso entre arbustos y pantanos durante aproximadamente 1 kilómetro, luego se debe saltar un alambre de púas, bajar una pequeña colina, llegar a un puente clausurado que dice “PELIGRO, NO PASE”, atravesarlo sin ver hacia abajo (un fuerte río te espera a pocos metros), y seguir otro par de kilómetros siguiendo el lejano sonido de una cascada como único punto de referencia.
Si te preguntas si todo esto vale la pena, la respuesta es un rotundo SI.

Probablemente seas el único allí cuando finalmente llegas, se comenta mucho sobre el fuerte color azul de sus aguas y los misterios que ocultan, es un muy buen sitio para pasar todo el día si no se tiene mas nada que hacer. En nuestro caso tuvimos que seguir, el tiempo es oro.

Después de salir de Brúarfoss, en vía al siguiente destino, en un clima bastante lluvioso y frío, encontramos una pequeña choza con una mesa en un hermoso sitio, ideal para preparar unas sabrosas arepas para recargar energía. Unos extraños seres guiaban el camino.

***Secreto Extra: Hrunalaug***
Después de la comida, seguimos la ruta hacia Gjáin, pero haciendo una pequeña parada (lamentablemente corta), en otro de los secretos Islandeses mejor guardados: Hrunalaug. También muy difícil de encontrar y solo para rústicos, es un “hot pool” paradisíaco, aguas termales que emanan de un pequeño riachuelo, justo en medio de día corriente que separa las aguas se encuentra una pequeña casita (para cambiarse o comer un refrigerio) con una puerta rústica, donde caben unas 5 personas apretadas, puede ser bueno para refugiarse del frío.
Nuevamente es un laberinto para encontrar la dirección aún con las coordenadas, se debe aparcar afuera del gráfico aviso que ven más abajo y caminar unos 500 metros hacia la verde colina que está en frente.


Lamentablemente no pudimos disfrutarlo, porque es muy pequeño y habían 3 personas bañándose, una pareja en una de las pequeñas pozas, y en la otra poza separada por la casita, un hombre, vale la pena resaltar que no tomamos fotos porque todos estaban desnudos y habría sido de mala educación.

Como teníamos otros sitios para visitar y no sabíamos cuanto tiempo iba a tardar la gente remojándose, decidimos seguir.
Gjáin

Nuevamente, solo para rústicos, bastante difícil de acceder, solo podría definir este sitio como un oasis en medio de un desierto volcánico.

Cuando llegue a la orilla se me vino a la mente una caricatura de mi infancia, “En búsqueda del valle encantado”, cuando los pequeños dinosaurios llegaban finalmente al épico “oasis”.

Se maneja durante horas por caminos de arena negra y piedras, sin nada por ninguna parte, hasta que de repente, al asomarse por un acantilado, se encuentra uno con el maravilloso espejismo que conforma este sitio, las imágenes no le hacen justicia.

Haifoss

En la misma carretera que Gjáin, pero algo mas apartada, nos encontramos a Haifoss, una cascada escondida detrás de un acantilado impresionante, el viento que hace normalmente en este sitio es mortal, recomiendo personalmente no acercarse mucho al cañón, ¡mejor no tentar a la fuerza de la naturaleza Islandesa!

Nota informativa: Los videos y fotos en mejor calidad (GoPro y Nikon) así como los vuelos del Drone, los iré colocando luego del viaje, por ahora las narrativas y lo que grabamos con los smartphones, para poder aprovechar el tiempo al máximo.

Por cierto, si visitas estos lugares, el mejor sitio para dormir es sin duda Hrauneyjar Highland Center, parada obligatoria en esta zona ya que no hay campamentos ni otros hoteles cerca.

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Ingeniero en Aventuras, adicto a la adrenalina, acompáñame a recorrer el mundo. La vida es una sola, arriésgate y vive ahora.